El clima de la isla es típicamente mediterráneo, destaca por sus suaves
temperaturas, cuya media anual se sitúa entre los 16 y los 17 grados
centígrados. En verano, se alcanzan los 24 y en invierno, los 11. Su clima se
puede clasificar como "suave", y el fresco viento del norte, llamado tramuntana,
caracteriza el paisaje menorquín.
La lluvia media anual varía de un lugar a otro de la isla entre 450 mm, en la
región sudeste, y 650 mm en regiones del interior y del extremo noreste. El
reparto de esta lluvia durante los meses del año es también muy desigual;
de esta forma en un régimen normal de lluvias corresponde al otoño el
máximo estacional de lluvia, siendo muy escasa en la época estival.