El caballo es el protagonista de todas las fiestas populares que se celebran a lo
largo del verano menorquín. Desde junio a septiembre, los caballos y sus jinetes,
vestidos de blanco y negro los primeros, y adornados con lazos, bordados y claveles
multicolores los segundos, reviven cada año un ritual que nace a principios del
siglo XIV.
El calendario de fiestas populares es:
Junio, 23 y 24, Sant Joan en Ciutadella.
Julio, finales, Es Mercadal, Fornells y Es Castell.
Agosto, prácticamente todos los fines de semana, Es Migjorn Gran,
Llucmaçanes, Alaior, Sant Climent, Ferreries (24 y 25, Sant Bartomeu) y Sant
Lluís.
Septiembre, 8 y 9, Mare de Déu de Gràcia en Maó.
Las más tradicionales son las de Sant Joan. Su origen se remonta a principios
del siglo XIV y es religioso: la Obrería del santo se dirigía en
romería a caballo a una pequeña ermita rural para honrar a su patrón.
Los «caixers» son los jinetes que representan los estamentos sociales: iglesia, nobleza,
artesanos (maestro y aprendiz) y payeses (agricultores, uno del norte y otro del sur del
término municipal); los «cavallers», el grueso de la cabalgata («qualcada»), son
todos payeses de diversas edades, desde los 7 u 8 años a los más de 70.
La fiesta se inicia el domingo anterior al día 24 de junio, el «Día des
Be». Un payés vestido con pieles de cordero, a la manera de san Juan Bautista,
recorre descalzo las calles antiguas de Ciutadella, acompañado por los «caixers»
también a pie, e invitando a todos a la fiesta que se acerca. El día 23, a
las 2 en punto de la tarde, y en el palacio del «Caixer Senyor» (noble) que preside la
fiesta el bienio correspondiente, se inicia la fiesta con el «primer toc», la primera vez
que suena el «flabiol», una sencilla flauta hecha de caña que con un pequeño
tambor irán marcando permanentemente el compás de la celebración.
Los escenarios principales y horarios aproximados de la fiesta son:
Día 23: 14,00h. palacio del «Caixer Senyor»; 18,00h. Plaça des Born,
donde caballos y jinetes demuestran sus habilidades y elegancia al ritmo del «jaleo», la
música típica de la fiesta; 19,30h., ermita rural de Sant Joan de Missa, a
3 kilómetros de Ciutadella; 21,00h. calle de Ses Voltes, plaza de la Catedral; 23,
30h. estrechas calles medievales entre Ses Voltes y el museo del Bastió de Sa Font
y Santa Clara.
Día 24: sobre las 10,00h. pruebas de los juegos medievales en el Pla de Sant
Joan, en el puerto de Ciutadella. Se repiten los actos de la noche en las calles
medievales. Por la tarde, a las 18,00h. se celebra «la convidada», donde el jinete noble
invita al Ayuntamiento a contemplar los juegos que se celebraran en Es Pla una hora
más tarde. Estos juegos son la parte más espectacular y peligrosa de la
fiesta, y en ellos participan los jinetes más veteranos. Consisten en tres pruebas
de habilidad ecuestre: «Ensortilla», prueba de equilibrio y puntería; «rompre ses
carotes», prueba de habilidad por parejas; y «córrer abraçats», la prueba
más peligrosa, en que dos caballos se lanzan al galope pegados mientras sus jinetes
se abrazan.
La bebida típica de la fiesta, y de las otras fiestas populares de la isla, es
el «gin», la ginebra heredada de los ingleses, que se toma con limonada o zumo de
limón natural. En casi todos los pueblos de la isla esta mezcla se denomina
«pomada».
En Sant Joan y en el resto de celebraciones estivales, el caballo de raza menorquina
es uno de los protagonistas principales, aunque participan también caballos de
otras razas. El caballo de raza menorquina, reconocido oficialmente como de raza
autóctona en 1989, debe ser totalmente negro, esbelto, de ojos redondos y mirada
viva, musculoso y potente, de extremidades largas, carácter noble, enérgico
y potente y estampa elegante y rústica. Es apto para cualquier tipo de doma, para
el uso de la silla y del enganche. La Asociación de Criadores y Propietarios de
Caballos de Raza Menorquina trabaja con esfuerzo por la mejora genética de estos
caballos, muy apreciados por los criadores europeos, sobretodo catalanes, alemanes e
italianos. La raza es de origen berberisco según los últimos estudios, y es
uno de los pocos caballos totalmente negros que se conservan en Europa. Como
tradicionalmente los trabajos del campo se realizaban con asnos, el caballo se ha
mantenido esbelto y de movimientos ágiles, presentando hoy ejemplares de gran
belleza en continua revalorización.
El patrón se repite en las fiestas patronales de las otras poblaciones, donde
el «Caixer Senyor», el noble, es sustituido por el «Caixer Batle», el alcalde o un
miembro de la Corporación Municipal.
La fiesta patronal de la isla se celebra el 17 de enero, Sant Antoni. Ese día
se rememora la llegada de las tropas del rey catalano-aragonés Alfonso III el
Liberal, en 1287. En ese momento la isla se incorporó a la corona de Aragón,
después de haber estado bajo dominio musulmán durante casi 400 años.